Parecía una herramienta divertida para explorar el mundo de forma creativa, pero en cuestión de horas se convirtió en una pesadilla de desinformación. Google lanzó el jueves una función de generación de imágenes por IA dentro de Google Earth, y para el viernes ya la había retirado.
Una herramienta con buenas intenciones, resultados desastrosos
La función permitía a los usuarios usar Nano Banana 2, el generador de imágenes de IA de Google, para crear imágenes falsas y superponerlas sobre mapas reales de Google Earth. La compañía explicó que el objetivo era fomentar la creatividad con la geografía. El problema es que cualquier persona podía, con solo unas pocas instrucciones de texto, generar escenas realistas de acontecimientos que nunca ocurrieron.
Y no pasó mucho tiempo para que la herramienta se descontrolara. El investigador de IA Henk van Ess creó deepfakes extremadamente realistas, incluyendo falsos campos de refugiados en la frontera entre Estados Unidos y México y una planta nuclear en Irán. Otros usuarios no se quedaron atrás: generaron imágenes de inundaciones inexistentes y hasta un ataque al estilo del 11-S.
«No hay manera de que esta nueva función de generación de imágenes por IA en Google Earth, una de las fuentes de evidencia visual más fiables para periodistas e investigadores, pueda ser utilizada para difundir desinformación en línea», ironizó un periodista de la BBC en la red social X.
La respuesta de Google: marcha atrás
Ante la rápida oleada de críticas, Google no tardó en reaccionar. Apenas un día después del lanzamiento, la compañía anunció la retirada de la función.
«Hemos visto a profesionales geoespaciales utilizando esta función para una serie de propósitos útiles, sin embargo, también hemos visto a personas compartiendo capturas de pantalla de imágenes generadas que parecen violar nuestras políticas», declaró la empresa en un comunicado publicado en X. «Estamos retirando esta función en Google Earth mientras trabajamos en la implementación de salvaguardas más sólidas».
Google añadió que las imágenes generadas por IA llevaban una marca de agua y que nunca aparecieron en la experiencia pública de Google Earth.
Un patrón que se repite en la industria
La polémica no es un caso aislado. Google se une a una lista de gigantes tecnológicos que han lanzado funciones de IA al mercado solo para retirarlas rápidamente tras la reacción del público. A principios de julio, Meta lanzó Muse Image con una función que permitía generar imágenes con IA a partir de fotos de cuentas públicas de Instagram de adultos que no hubieran cambiado su configuración para optar por no participar. Meta retiró la función en menos de una semana y admitió que «no había dado en el clavo».
El dilema de la desinformación en la era de la IA
El caso de Google Earth pone de relieve un problema creciente: la facilidad con la que cualquier persona puede crear desinformación visual creíble. Google señaló que las imágenes generadas por IA llevaban una marca de agua y nunca aparecieron en la experiencia pública de Google Earth.
La función, al superponer imágenes falsas sobre mapas reales de satélite, presentaba un riesgo especialmente alto. Periodistas y profesionales que dependen de Google Earth como fuente fiable de evidencia visual vieron el potencial de abuso de inmediato. La rapidez con la que se generaron y compartieron deepfakes de catástrofes y campos de refugiados demostró que los temores estaban más que justificados.
Sin fecha de regreso
Por ahora, Google ha dicho que está trabajando en «salvaguardas más sólidas», pero no ha especificado cuándo, o si, la función volverá a estar disponible.









