¿Puede un fantasma de Internet renacer en 2026 y luchar contra la avalancha de contenido generado por IA? La respuesta se llama Divine, y su lanzamiento es una de las noticias más irónicas y audaces del año en redes sociales.
Un regreso con un archivo de 500.000 videos
Divine es mucho más que un simple homenaje. Es un proyecto que recupera el archivo casi perdido de Vine, restaurando aproximadamente 500.000 videos de los creadores originales. Pero aquí está lo mejor: también es una plataforma completamente nueva donde puedes volver a publicar esos clásicos bucles de seis segundos.
El líder del proyecto es Evan Henshaw-Plath, un ex empleado de Twitter conocido como ‘Rabble’. Su misión original era darle un hogar permanente a esos Vines antiguos, pero los usuarios le pidieron que fuera más allá. Según contó a TechCrunch, los creadores le dijeron: «‘no, no, esto es mucho más importante que solo nostalgia’» y le pidieron que esperara y lo hiciera bien.
«Muchos de nosotros venimos de Vine, y fue el comienzo de todo. Una aplicación icónica. Fue un momento clave en mi propio viaje personal, y en la cultura de Internet, me hace muy feliz ver estos primeros clásicos revividos, y tener la oportunidad de hacer otros nuevos.»
— Lele Pons, creadora original de Vine.
La batalla contra el ‘AI Slop’
Este es, quizás, el aspecto más revolucionario de Divine. La plataforma tiene una misión declarada: «libertad del AI slop». Es decir, no hay contenido generado por inteligencia artificial.
Para hacer cumplir esta regla, Divine exige a los usuarios que graben videos directamente dentro de la aplicación o que pasen los videos subidos por una herramienta de verificación humana antes de publicarlos. Esta herramienta está impulsada por la organización sin fines de lucro de derechos humanos Guardian Project y utiliza el estándar abierto C2PA para establecer el origen y las ediciones del contenido digital.
Rabble lo dejó claro: «Decidí que iba a filtrar el contenido de IA porque personalmente no me gusta ver contenido de IA. No me gusta sentirme engañado. No me gusta la idea de que se pueda hacer mucho contenido muy rápido y con poca humanidad o pensamiento».
Respaldado por la persona que lo cerró
La ironía más deliciosa de esta historia es quién está financiando el renacimiento. El dinero fluye a través de «and Other Stuff», una organización sin fines de lucro fundada en mayo de 2025 por Jack Dorsey, el mismo ex CEO de Twitter que cerró Vine en 2017.
Dorsey reconoció en una declaración a The Guardian que uno de los principios centrales de este relanzamiento es que los creadores siempre serán dueños de su contenido y sus seguidores, mientras también podrán generar sus propios ingresos a partir de ellos.
El proyecto no tiene un modelo de ingresos directo y está estructurado como una corporación de beneficio público, pero Rabble cree que podría permitir a los creadores recuperar cierto control sobre su presencia en línea.
No solo es nostalgia, hay características nuevas
Divine ha madurado desde su lanzamiento de prueba en noviembre del año pasado. La versión actual incluye un modo de compilación, que refleja cómo gran parte de la generación más joven creció viendo compilaciones de Vines.
Con este modo, puedes visitar un hashtag, como #gatos, y comenzará a reproducir automáticamente una secuencia de videos de Vine que coincidan. Puedes detener la reproducción para interactuar con el contenido, republicar o dar ‘me gusta’, o simplemente sentarte y ver.
Además, la aplicación está construida sobre el protocolo social abierto Nostr, y el equipo está experimentando con la integración del protocolo AT de código abierto, que impulsa Bluesky. En el futuro, Divine también podría integrarse con el protocolo ActivityPub.
¿Dónde y cómo conseguirlo?
Divine ya está disponible como descarga gratuita en la App Store de Apple y en Google Play. También está disponible en Zapstore, una tienda impulsada por Nostr. Inicialmente, otorgará acceso a aquellos en la lista de espera y permitirá la entrada de otros gradualmente mediante el uso de códigos de invitación.
Un archivo de 500.000 videos, una postura firme contra la IA y el respaldo del hombre que lo cerró. En un panorama dominado por TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts, seis segundos de video hecho por humanos suena a una propuesta audaz. Pero quizás, en 2026, eso sea exactamente lo que necesitamos.









