La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) ha puesto la mira en un documento interno de Tesla titulado «Radar Saves Us» como parte de una investigación sobre accidentes ocurridos con el sistema Full Self-Driving (FSD) en condiciones de baja visibilidad.
El requerimiento forma parte de una solicitud de información de 24 puntos enviada a Tesla el 2 de julio, firmada por la directora de la Oficina de Investigación de Defectos, Tanya Topka. La empresa tiene hasta el 12 de agosto para responder; de lo contrario, podría enfrentar multas civiles de hasta 27.874 dólares por día, con un tope cercano a los 139 millones de dólares.
La investigación y el documento clave
La pesquisa, que se abrió en octubre de 2024 y fue elevada a Análisis de Ingeniería en marzo, cubre aproximadamente 3,2 millones de vehículos que han utilizado FSD en Estados Unidos. Está vinculada a nueve accidentes en los que el sistema estaba activado en condiciones de visibilidad reducida —como resplandor solar, niebla y polvo—, incluyendo una víctima mortal y un herido.
El documento «Radar Saves Us» fue presentado por Tesla durante la fase preliminar de la investigación (PE24031-01). Ahora la NHTSA exige todos los materiales relacionados: comunicaciones internas, documentación técnica, registros de pruebas y los datos que dieron origen al informe. Según la agencia, el documento «parece particularmente relevante para los cambios de diseño relacionados con el sistema de detección de degradación y la comprensión de Tesla sobre las limitaciones de un sistema solo de visión».
Más que un documento: marketing y alertas
La solicitud no se limita al archivo interno. En el punto número 12 se enumeran 15 declaraciones de marketing de Tesla y de su CEO, Elon Musk, y se pide a la compañía que confirme si cada una «implica un nivel de capacidad o automatización superior al que realmente posee el sistema». Entre los ejemplos figuran afirmaciones como «FSD Supervised puede conducir en condiciones de ventisca», un video donde Musk dice que «FSD puede operar en todas las condiciones», el mensaje sobre el «robotaxi por 99 dólares al mes» y videos de conductores bailando, haciendo espresso o reclinando el asiento mientras el coche se conduce solo.
La NHTSA también apunta a un cambio realizado en 2024 que modificó la alerta «FSD Degradado»: pasó de color rojo a amarillo y eliminó el sonido audible de advertencia. La agencia exige todos los estudios y justificaciones internas para suavizar una señal que informa al conductor de que el sistema no puede ver correctamente.
El contexto: la eliminación del radar
Para entender por qué «Radar Saves Us» es relevante, hay que remontarse a mayo de 2021, cuando Tesla eliminó el radar frontal de sus vehículos y adoptó un sistema exclusivamente basado en cámaras, bautizado «Tesla Vision». Los sensores ultrasónicos siguieron el mismo camino en 2022.
Según reportes, los ingenieros de Tesla intentaron convencer a Musk de no retirar el radar, advirtiendo que las cámaras cegadas por la lluvia o el sol podrían provocar accidentes, pero Musk desestimó esas preocupaciones. El propio Musk admitió en mensajes directos publicados el año pasado que «la visión con radar de alta resolución sería mejor que solo visión», aunque justificó la decisión argumentando que en ese momento no existía un radar adecuado y que el radar convencional degradaba la señal.
Antecedentes regulatorios y legales
No es la primera vez que Tesla enfrenta escrutinio por la forma en que promociona FSD. En 2025, la compañía fue condenada a pagar 242 millones de dólares en daños por una demanda por homicidio culposo que alegaba que la publicidad de Tesla exageraba las capacidades del sistema Autopilot. Además, en febrero de 2026, Tesla alcanzó un acuerdo para evitar una prohibición de ventas en California después de que un juez calificara de engañosas las marcas «Autopilot» y «Full Self-Driving».
La NHTSA quiere saber si las declaraciones de marketing son «precisas y consistentes» con las capacidades reales de FSD, y qué medidas ha tomado Tesla para reducir el riesgo de «malentendido o mal uso».
Próximos pasos
Tesla tiene hasta el 12 de agosto para entregar el documento «Radar Saves Us», los registros internos y responder a todas las preguntas de la agencia. Si no cumple, las sanciones diarias podrían acumularse hasta el tope de 139 millones de dólares. La conclusión del Análisis de Ingeniería determinará si la NHTSA cierra el caso o solicita un retiro del mercado.









