Volkswagen ha presentado el Mission Efficiency, un concept car que convierte la eficiencia en espectáculo. La marca alemana lo describe como un eléctrico “casi de producción” y asegura que es el vehículo de carretera más aerodinámico jamás construido, con un coeficiente de arrastre de 0,158.
El prototipo se apoya en la plataforma MEB+ y en componentes del ID. Polo, pero lleva la aerodinámica a otro nivel. Su silueta recuerda al XL1 de 2013, aunque con mecánica 100% eléctrica y piezas pensadas para coches de gran volumen.
Tres récords certificados
Para demostrarlo, Volkswagen condujo el Mission Efficiency desde su centro de desarrollo en Wolfsburg (Alemania) hasta Viena (Austria), pasando por Poznan (Polonia) y Olomouc (Chequia). El coche recorrió 794 millas (1.278,36 km) con una sola recarga y todavía le quedaban 102 millas (164 km) de autonomía. Así, la autonomía teórica supera las 870 millas (1.400 km).
El consumo durante el trayecto, incluidas las pérdidas de carga, fue de 7,51 kWh/100 km. Sin contar esas pérdidas, baja a 6,89 kWh/100 km, el equivalente a unos 9 miles/kWh. En una conducción “ideal”, a 42 mph (68 km/h), en terreno llano y con todos los sistemas auxiliares apagados, llegó a 6,48 kWh/100 km.
El Record Institute Germany (RID) certificó el coche como un “vehículo eléctrico de cuatro plazas de uso diario, casi de producción” y le reconoció tres récords: aerodinámica (0,158), consumo ideal (6,48 kWh/100 km) y eficiencia real sin pérdidas de carga (6,89 kWh/100 km).
Aerodinámica llevada al extremo
El coeficiente de 0,158 se consigue con una superficie frontal de solo 2,08 metros cuadrados y tres trampillas de refrigeración activas que pueden abrirse por separado o en conjunto. Con las tres cerradas, el prototipo alcanza su mejor valor aerodinámico.
También incluye deflectores en las ruedas, llantas optimizadas, neumáticos Continental basados en el EcoContact 7 y una parte inferior completamente cubierta. El eje trasero es 170 mm más estrecho que el del ID. Polo. Volkswagen dice que por encima de 80 km/h, el Mission Efficiency usa más de un 30% menos energía que un ID. Polo estándar, y que a 140 km/h consume aproximadamente lo mismo que el Polo a 100 km/h.
Tren motriz y soluciones ligeras
Bajo la carrocería se esconde una batería de 54,9 kWh NMC y un motor delantero APP290 de imanes permanentes. Volkswagen aumentó la energía útil en 2,9 kWh mediante software, frente a los 52 kWh del ID. Polo. La carga rápida se mantiene en 105 kW en corriente continua y 11 kW en corriente alterna.
El techo de cristal y el portón trasero integran una placa solar de 370 W que, según Volkswagen, puede aportar hasta 30 km de autonomía al día. También recurre a un freno trasero electromecánico que elimina las líneas hidráulicas, y el interior prescinde de pantalla de infoentretenimiento: un smartphone o una tablet actúan como centro de entretenimiento.
Pese a su aspecto de prototipo, tiene configuración 2+2, espacio para cuatro personas y 481 litros de maletero. Su estructura es de aluminio autoportante con refuerzos de polímero reforzado con fibra de carbono y aramida.
Un XL1 eléctrico, pero no está a la venta
Volkswagen enmarca el proyecto como una demostración de lo que puede hacer su tecnología de producción. El consejero delegado de la marca, Thomas Schäfer, dijo: “Mission Efficiency es la forma ideal de demostrar lo que distingue a Volkswagen en la era eléctrica: tecnología para las masas, no solo para unos pocos”. El responsable de diseño, Andreas Mindt, añadió que su frontal “encaja en nuestra nueva familia de vehículos eléctricos, que también incluye el ID. Polo y el ID. Cross”.
El concepto recuerda al XL1 de 2013, del que solo se fabricaron 250 unidades, pero con una diferencia clave: esta vez se apoya en la base del ID. Polo, el mismo motor y la misma tecnología de batería que ya se usan en eléctricos de producción. Volkswagen insiste en que el Mission Efficiency es un concept car y no está a la venta; su papel es demostrar hasta dónde puede llegar la eficiencia con piezas de gran serie.









