La narrativa de que la inteligencia artificial está destruyendo puestos de trabajo, especialmente los de nivel inicial, acaba de recibir un bombazo de datos. Un análisis conjunto de Ramp y Revelio Labs ha revisado las plantillas de casi 22.000 empresas estadounidenses entre enero de 2021 y febrero de 2026, y el resultado desafía el pesimismo reinante.
Los números que dan la vuelta al guion
Según el informe, las compañías que más invierten en IA —las llamadas “adoptantes de alta intensidad”, que destinan unos 30 a 34 dólares por empleado al mes— vieron crecer su plantilla un 10,2% en los dos años posteriores a la adopción de la tecnología. Y lo que es más llamativo: el empleo de nivel inicial (entry-level) subió un 12% en ese mismo periodo.
“Este documento no demuestra que la IA cree empleos de forma universal, pero sí refuta las afirmaciones de que la IA provocará pérdidas generalizadas de puestos de trabajo”, reconocen los autores.
El crecimiento no se limitó a un solo departamento. Los aumentos se registraron en áreas como ingeniería, ventas, administración, atención al cliente, finanzas, marketing y científico de datos. El sector que más tiró fue el de la información —que engloba software, internet, medios y empresas tecnológicas—.
Matices que importan (y mucho)
Ahora bien, los datos vienen con asteriscos. Las empresas que más gastan en IA tienden a ser más grandes, respaldadas por capital de riesgo y con un crecimiento acelerado de por sí. Es decir, no está claro si la IA está impulsando la contratación o si simplemente aparece en compañías que ya estaban en expansión.
“Si estás leyendo titulares en los que los CEO echan la culpa de los despidos a la IA, sé escéptico”, escribieron los autores.
Esta advertencia resuena con lo que han dicho algunas de las voces más influyentes del sector. Jensen Huang, CEO de Nvidia, calificó en una entrevista reciente a esos ejecutivos de “perezosos” y de “estar asustando a la gente”. Por su parte, Sam Altman, CEO de OpenAI, declaró en mayo que no cree que llegue “el apocalipsis laboral del que hablan algunas empresas de nuestro sector”.
Inversiones continuas, la clave
El informe también destaca que las empresas que solo compran suscripciones y realizan pruebas piloto sin mantener la inversión no ven ningún incremento en su plantilla. Esto podría abrir una brecha entre las firmas con recursos —capital, talento técnico, redes de contacto— para rentabilizar la IA y aquellas que se quedan atascadas en experimentos. “Las empresas que no tengan esos canales podrían quedarse atrás”, especulan los autores.
Por otro lado, el mismo artículo de Business Insider que recoge el estudio menciona que algunos analistas advierten de una “paradoja de la productividad”: los trabajadores completan tareas con mayor rapidez, pero esas mejoras aún no se han traducido de forma consistente en mayores ingresos o beneficios para las compañías.
Un consejo para los jóvenes
El informe cierra con una recomendación directa para quienes están entrando al mercado laboral: “Si eres un joven que accede al mercado laboral y estás eligiendo entre empresas similares, elige la que esté usando IA”.
En resumen, la investigación sugiere que la inteligencia artificial no es solo una herramienta de sustitución, sino que puede funcionar como palanca de expansión empresarial. Bajar los costes de producción de código, depuración o documentación técnica permite a las compañías crecer en lugar de reducirse. Pero el efecto parece reservado para quienes ya parten con ventaja. El debate, desde luego, se ha vuelto más complejo.









