En la WWDC 2026, Apple presentó una batería de herramientas pensadas para que los padres vuelvan a tener el control sobre cómo usan el iPhone sus hijos. La compañía ha rediseñado por completo su función Screen Time e introducido las Child Accounts, todo con el objetivo de ofrecer una gestión más granular del tiempo de pantalla, las aplicaciones, los contactos y la navegación web.
Un Child Account para cada edad
Una de las novedades más destacadas es la Child Account, que se aplica automáticamente a los usuarios menores de 13 años y puede mantenerse activa hasta los 18. Los padres también pueden convertir cuentas existentes creadas antes de iOS 27 en Child Accounts. Una vez añadida a Family Sharing, el progenitor puede monitorizar y limitar lo que el niño puede hacer.
Al crear la cuenta en un dispositivo nuevo, Apple ajusta las restricciones según la edad: bloquea sitios web para adultos, permite solo contenido mediático apropiado y aplica límites de edad en la App Store. Los padres pueden modificar estos ajustes, e incluso empezar dando acceso solo a lo esencial e ir añadiendo aplicaciones con el tiempo gracias a sugerencias inteligentes de apps durante la configuración inicial.
Screen Time rediseñado y con recomendaciones de expertos
El renovado Screen Time permite ver de un vistazo cómo usan los niños el dispositivo y ajustar el acceso con solo un toque. La función incorpora recomendaciones basadas en la edad y la categoría de la aplicación, desarrolladas en colaboración con la Academia Americana de Pediatría y otros expertos. Apple señala que las redes sociales no están recomendadas para menores de 13 años, por lo que el sistema sugerirá desactivar esa categoría para los más pequeños.
La nueva sección Time Allowances permite personalizar cuánto tiempo puede usar el iPhone cada día. Incluye un límite superior recomendado de tres horas diarias como orientación general. Los padres pueden establecer un tiempo total o ir más allá: por ejemplo, limitar las redes sociales a unos pocos minutos al día y permitir más horas para juegos o entretenimiento.
Además, la programación horaria tiene en cuenta el uso educativo: durante el horario escolar se puede permitir solo aplicaciones relacionadas con el colegio, dejando las redes sociales y los juegos para las tardes y los fines de semana. Los padres también pueden pausar por completo el acceso al dispositivo cuando lo necesiten.
Preguntar para navegar y aprobar contactos
Otra función muy demandada es Ask to Browse, que funciona con Safari en iPhone, iPad y Mac. Cuando un niño quiera visitar un sitio web nuevo, deberá pedir permiso a sus padres. Esta característica, junto con el ya conocido Ask to Buy para apps y juegos, está activada por defecto para menores de 13 años.
Del mismo modo, Ask to Approve controla los nuevos contactos que el niño puede añadir a la agenda. Los padres deciden a quién puede agregar y pueden bloquear la recepción de mensajes de texto que contengan imágenes violentas o sangrientas, una ampliación de la protección que ya existía para bloquear posible desnudez.
Nuevas herramientas para desarrolladores
Apple también ha puesto a disposición de los desarrolladores un conjunto completo de APIs para que las aplicaciones puedan protegerse contra contenido violento o explícito, garantizar que los padres aprueben nuevos contactos dentro de la app o verificar que el usuario tiene la edad adecuada.
Disponibilidad
Todas estas funciones de control parental forman parte de iOS 27, iPadOS 27 y macOS 27, y llegarán a los consumidores con el lanzamiento de estas versiones en otoño. Además, Apple ha habilitado un sitio web de Child Safety donde se explican todas las novedades, y la Academia Americana de Pediatría ha creado un Family Media Plan para ayudar a las familias a desarrollar hábitos tecnológicos seguros.
Con este rediseño, Apple apuesta por dar a los padres herramientas más precisas en un momento en el que el impacto de la tecnología en la salud mental infantil centra el debate público y legislativo.









