Qualcomm quiere ser el cerebro de lo que sustituya a tu smartphone. Así de claro lo ha dejado su CEO, Cristiano Amon, durante su participación en Computex 2026, donde la compañía ha desvelado una estrategia agresiva para dominar el incipiente mercado de los dispositivos wearables con inteligencia artificial. Y no se trata solo de teoría: ya están trabajando en más de 40 diseños distintos de wearables con IA.
Snapdragon Reality Elite: potencia para la realidad mixta
La pieza central de esta ofensiva es el nuevo Snapdragon Reality Elite, una plataforma diseñada para gafas de realidad mixta que promete un salto de rendimiento respecto a su predecesora. Según Qualcomm, las mejoras alcanzan hasta un 60% en rendimiento gráfico (GPU), un 30% en CPU y un 160% en NPU, la unidad encargada de la inteligencia artificial.
Para poner esos números en contexto, la compañía ofrece un dato concreto: el chip es capaz de ejecutar un modelo de lenguaje de 3.000 millones de parámetros a 45 tokens por segundo, una velocidad suficiente para interacciones de IA rápidas y ágiles. Además, incorpora mejoras en el seguimiento de cabeza y manos, así como capacidades de visión see-through más nítidas.
En el apartado visual, el Snapdragon Reality Elite soporta una resolución de 4.4K por ojo a 90 fps, un ligero avance frente a los 4.3K del XR2+ Gen 2. La combinación de mayor resolución y tasa de refresco promete reducir las molestias típicas de los cascos, como el mareo y la fatiga visual. Qualcomm explica que esta plataforma dará vida a dos tipos de dispositivos: cascos autónomos con vídeo see-through (VST) y gafas ligeras óptico-see-through (OST) conectadas por cable.
START: el atajo para fabricantes
Junto al nuevo chip, Qualcomm ha presentado el Scalable Turnkey AI-Ready Toolkit (START), un paquete que combina módulos de hardware, una plataforma de software, aplicaciones complementarias y un programa white-label para acelerar la llegada de dispositivos de IA al mercado.
A través del programa white-label, Qualcomm ofrece tres diseños de referencia: un modelo de audio + cámara similar a las Ray-Ban de Meta, un monocular y un binocular. La idea es que cualquier fabricante pueda adaptarlos a su marca sin tener que empezar desde cero. La compañía ya ha confirmado que los fabricantes de gafas Inspecs y O’Neill (propiedad de TitanFlex) serán los primeros socios del programa. Además, START está pensado para expandirse más allá de las gafas inteligentes y dar soporte a otros formatos en el futuro.
Más de 40 wearables y un ecosistema en marcha
Cristiano Amon explicó a CNBC que la compañía tiene actualmente más de 40 diseños de dispositivos wearables con IA en desarrollo, abarcando desde joyas, auriculares con cámara, pins y relojes. La lógica estratégica es clara: a medida que las empresas busquen recopilar más datos del mundo real para alimentar a sus agentes de IA, surgirá una nueva ola de hardware con formatos novedosos, con implicaciones directas para los gigantes actuales del smartphone como Apple y Samsung.
“Creo que veremos mucha experimentación con diferentes formatos”, afirmó Amon. “Ahora mismo tenemos más de 40 diseños de esos dispositivos, y te aseguro que los tipos de factor de forma son muy, muy variados”.
“El principio es que es algo que llevas puesto, algo que está contigo todo el tiempo, algo que puede ver el mundo que te rodea, para que tengas contexto y puedas acceder a un agente y hablar con él”.
Con esta apuesta, Qualcomm se posiciona como la capa de silicio fundamental para la siguiente gran plataforma de computación, más allá del smartphone. Y los primeros frutos ya se ven: entre los primeros dispositivos que montarán el Snapdragon Reality Elite se encuentran las XREAL Project Aura (presentadas en Google I/O) y un próximo equipo de Play for Dream. La compañía no se detiene ahí: con su kit START, cualquier fabricante podrá lanzar sus propios wearables con IA en menos tiempo, abriendo la puerta a un ecosistema que promete ser tan diverso como ambicioso.









